Santibáñez de Béjar es un municipio y localidad española de la provincia de Salamanca, en la comunidad autónoma de Castilla y Léon. Se integra dentro de la comarca de la Sierra de Béjar. Pertenece al partido judicial de Béjar y a la Mancomunidad Ruta de la Plata.

Su término municipal está formado por las localidades de Santibáñez de Béjar y El Parador, ocupa una superficie total de 29,80 Km2 y según los datos demográficos recogidos en el padrón municipal elaborado por el INE en el año 2017, cuenta con una población de 476 habitantes.

 

El monumento histórico más visible y significativo es la Torre del Marqués de Fuentesol, construcción militar del S. XIII. Originalmente era un puesto de vigilancia fronterizo, juntamente con otra de iguales características, de la que quedan vestigios, con una pequeña fortificación complementaria. Ambas torres dominaban el paso hacia el Reino Leonés, camino de Gijo de Avila.

 

Tradicionalmente, las dos fuentes de riqueza locales eran la lana y la montanera, representadas heráldicamente por la figura artificial de una tijera y la natural de las bellotas. Santibáñez de Béjar se vió beneficiada por la Mesta, practicándose en sus pagos el esquileo. Eran muchos los corrales, repartidos por el término y parajes por donde transcurría el ganado transhumante, en donde se empacaban los bellones para ser transportados. Una parte eran conducidos a Béjar para su transformación textil y otra, vía Burgos, llegaba a Bilbao para ser exportada.

 

Uno de los ingresos seguros del Municipio era la explotación de la bellota, cuya temporada de utilización duraba siete semanas, estableciéndose durante dicho periodo rigurosa vigilancia. Se conservan reglas o disposiciones, a manera de ordenanzas, de 1836 y 1853, encaminadas a impedir el aprovechamiento del fruto por ganado de cerda sin licencia. Las personas sorprendidas vareando para cerdos eran penas con sanciones pecuniarias y de carcel, dobladas si la infracción se cometía aprovechando la nocturnidad, entendiéndose por tal desde la puesta de sol hasta el amanecer.

 

Además de la Torre, destaca entre sus monumentos la Iglesia Parroquial de Santigo Apostol (S. XV), la Ermita de Nuestra Señora de Valparaiso (Se cree que originalmente fue construida sobre un antiguo templo romano del que se conservan las bases) y el edificio del Reloj (construido en 1892 en piedra de granito).

 

Entre su patrimonio destaca El Risco (importante poblado calcolítico del (3.000 a.C., periodo en el cual se desarrolla el fenómeno megalítico: técnica de enterramiento colectivo que se realiza en estructuras tumulares a base de grandes bloques de piedra que forman una cámara, a la que en ocasiones se añade un corredor de acceso; en dicha cámara se enterrarían los miembros de una misma familia) y El Cerro del Berrueco (el poblamiento y yacimiento arqueológico del Cerro del Berrueco, se sitúa en un cerro de 1.354 m de altitud en el límite sureste de la provincia de Salamanca con la de Ávila en los términos de Medinilla, Puente de Congosto y El Tejado. El yacimiento se conocía desde antiguo por numerosos hallazgos dispersos en colecciones particulares. No se han realizado excavaciones, pero dichos hallazgos presumen una ocupación desde el s.VII al s. III a. C., por tanto sin romanizar).